LA ASOCIACIÓN MUJERES ACTIVAS POR LA SOCIEDAD DEBATE SOBRE EL ALQUILER DE VIVIENDAS VACACIONALES

 

El Gabinete Literario acogió el pasado martes la mesa redonda `Reflexiones sobre el alquiler vacacional´, organizada por la asociación de Mujeres Activas por la Sociedad (MAS). En el acto participaron el Viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Cristobal de la Rosa Croissier, el autor del libre Economía Colaborativa, Jacques Bulchand, el Catedrático de Urbanismo Eduardo Cáceres, la investigadora en Derecho de empresas turísticas Inmaculada González, el Presidente de la FEHT Las Palmas, José Mª Mañaricua y Javier Valentín (ASCAV).

Los expertos debatieron acerca de aspectos como quiénes son los usuarios del alquiler de viviendas vacacionales, la economía colaborativa, la regulación de las viviendas de alquiler vacacional y la regulación de las plataformas online de alquiler turístico. Durante la mesa redonda los participantes también reflexionaron sobre los pros y los contras que tendría regular este tipo de actividad, si generaría puestos de trabajo y si el alquiler de viviendas vacacionales puede perjudicar la imagen de Canarias como destino turístico.

La mayoría de los debatientes coincidieron en la necesidad de regular de forma más eficiente las viviendas vacacionales en la Comunidad Autónoma. El futuro no está en ir en contra de este tipo de oferta, sino en establecer algún tipo de control. El objetivo es que dichas viviendas vacacionales cumplan la normativa a la vez que ofrezcan un mínimo de calidad.

“La mayor parte de estas viviendas vacacionales se encuentran y ofrecen hoy en zonas turísticas, generándose un problema de seguridad en relación a la protección de los legítimos intereses económicos de los consumidores, por el mero hecho de que en este momento, quienes alquilan estas viviendas al margen de la norma, no tienen la consideración de consumidor, sino de particular”, explica Inmaculada González.

Según destaca la investigadora, la solución podría ser una regulación de las viviendas vacacionales que sea acorde a la realidad, pero que también permita el desarrollo de éstas y las demás actividades alojativas regladas. Esto es, que no se exija más a los explotadores de viviendas vacacionales que a los explotadores de establecimientos extrahoteleros, pero tampoco menos.